Política de Compliance

El grupo Ribera Salud aspira a tener éxito en el campo de la gestión sanitaria por ser una compañía íntegra, innovadora, fiable, justa y estar orientada a la excelencia, lo que implica cumplir las regulaciones tanto específicas de la compañía como las estatutarias y la adhesión a los más altos estándares éticos y de conducta profesional.

Para Ribera Salud, Compliance no es únicamente el cumplimiento de la legislación aplicable y de las normativas internas de la compañía, es su manera de trabajar, pues constituye la base para todas sus actividades y decisiones tácticas de desarrollo del negocio. Forma parte de su cultura como organización y de sus objetivos estratégicos a largo plazo.

Ribera Salud es consciente de que cada uno de sus actos, cada decisión que adopta, puede influir en la manera en que la compañía es percibida por la sociedad a la que sirve y por las demás partes con las que se interrelaciona y, por lo tanto, afectar a la buena imagen y reputación del grupo.

En este sentido, no existe en Ribera Salud tolerancia ni compromiso hacia conductas que puedan suponer incumplimientos normativos, prácticas corruptas o cualquier otra forma de delincuencia, faltas de ética o malas conductas profesionales.

Ribera Salud, desde su firme compromiso con la transparencia, está dispuesta a colaborar con las autoridades competentes.

PRINCIPIOS

Basándose en los principios sobre los que se asienta la organización -integridad, honestidad, lealtad, confianza, responsabilidad y solidez- se han redactado las bases de la Política General y Estrategia de Gestión de Riesgos de Compliance de la compañía.

Esta política establece un modelo organizativo y de gestión de riesgos de incumplimiento normativo adaptado al tamaño y la complejidad del grupo Ribera Salud y sus actividades, asentado en los siguientes pilares:

  • La responsabilidad del Consejo de Administración y el equipo de Dirección de la compañía por la efectiva implantación de un programa de Compliance eficaz en la organización.
  • La implantación de la función de Compliance de acuerdo a los principios de independencia, status, ausencia de conflictos de intereses y suficiencia de recursos que garanticen su eficacia.
  • La constitución de Comités de Compliance como órganos internos a los que se encomienda la supervisión, vigilancia y control de la efectiva implantación del Programa de Compliance en los distintos niveles de la organización.
  • La promoción de una fuerte cultura de Compliance en la compañía bajo la máxima de que preservar intacta la buena reputación de Ribera Salud, el cumplimiento normativo, la ética y la buena conducta profesional.
  • La adopción de un modelo de tres líneas de defensa para la gestión de los riesgos de Compliance con la finalidad de preservar una adecuada segregación de funciones y asegurar la mayor eficacia posible en la gestión de esos riesgos.
  • La adopción de la metodología de ciclo de gestión de riesgos para instrumentar el Programa de Compliance, basada en estándares ISO.

DECLARACIÓN CONSEJO DE ADMINISTRACIÓN

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